Enviará NASA a Marte laboratorio 'mexicano'

Publicado en por TNT

(Agencia Reforma) El acceso no es sencillo, se necesita cubrir varios requisitos antes de acudir a las instalaciones donde los policías piden el pasaporte, revisan los datos y dan un pase de entrada (amarillo para los extranjeros y blanco para los estadounidenses)

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GREENBELT, Maryland 21-Nov .- El frío preinvernal ha llegado y cala hasta los huesos mientras el doctor Rafael Navarro González (investigador de la UNAM) y su familia, esperan fuera del módulo de registro del Centro Espacial Goddard de la NASA.


El acceso no es sencillo, se necesita cubrir varios requisitos antes de acudir a las instalaciones donde los policías piden el pasaporte, revisan los datos y dan un pase de entrada (amarillo para los extranjeros y blanco para los estadounidenses).

Paul Mahaffy, titular del proyecto Sample Analysis at Mars (SAM, por sus siglas en inglés), espera a Navarro González, investigador de la UNAM, en el edificio 33 del Centro, donde se planean, diseñan y construyen varias de las misiones espaciales.

El investigador mexicano es parte del equipo que diseñó a SAM, un laboratorio compacto del tamaño de un horno de microondas, que está hecho de titanio y pesa 38 kilos, y que en su interior lleva varios equipos de experimentación que vaporizarán muestras de roca y suelo marcianos para despejar la incógnita de la existencia de vida en el Planeta Rojo.

Luego de la reunión, la NASA dará por terminada la fase de pruebas de SAM y autorizará su envío al Jet Propulsion Laboratory (JPL) en California, donde será incorporado al robot explorador Curiosity, que viajará al vecino planeta a finales de 2011.

Después de esta visita a las instalaciones de Goddard, el doctor Navarro no verá otra vez a SAM, pues una vez que el equipo llegue a JPL será colocado adentro del robot explorador que lo llevará a Marte.

"Es muy emocionante. Es como ver partir a un hijo. No lo volveremos a ver, pero nos puede decir cosas muy interesantes", dice Navarro mientras busca a través de los largos pasillos del edificio, la sala de juntas donde lo esperan sus colaboradores de Estados Unidos y Francia.

La reunión es "informal" pero es para revisar datos técnicos, como el uso del software para la interpretación de datos, los tipos de compuestos detectados en las pruebas y algunas de las fallas que se presentaron poco antes de la llegada de Navarro.

Varios son los especialistas en la reunión y el doctor Mahaffy, pionero en las investigaciones del cosmos con misiones como 'Galileo' y 'Cassini', los recibe a todos para mostrarles a SAM.

Corazón 'Curioso'
Emocionados, los investigadores que colaboran en la misión revisan cómo el laboratorio está funcionando ya correctamente, pues días antes había fallado en algunos análisis. Mahaffy no puede ocultar su orgullo por trabajar en un proyecto así.

"Esta es, sin duda, la misión más importante en su tipo para Marte", dice tras mostrar en su laboratorio, casi al final del edificio, las gráficas donde se observa la detección de clorometano (CH3Cl), un derivado de compuestos orgánicos, en una pantalla similar a una televisión de alta definición. 

De hecho, cuando le preguntamos si podemos decir que SAM es mexicano, el investigador sonríe y aclara que la labor del doctor Navarro ha sido y será de suma importancia para saber qué tipo de compuestos podrían ser encontrados y cómo hacerlo. 

"Él nos ha proporcionado su experiencia en el análisis de los datos y esperamos que nos ayude mucho más cuando SAM comience a enviar la información. El equipo lo construimos nosotros, pero sí, sólo de corazón es mexicano", señaló Mahaffy. 

Cuando llegue al vecino planeta, en el 2012, Curiosity podrá explorar terrenos difíciles, analizar la composición de la atmósfera, medir cartográficamente la zona ecuatorial, pero sin SAM no podría cumplir su principal objetivo.

Después Mahaffy nos lleva hasta la puerta de un cuarto limpio, donde SAM ha pasado su última prueba, pues ahí ingenieros (vestidos con trajes que les tapan hasta la nariz) han recreado en un módulo cerrado parte de las condiciones atmosféricas que enfrentará el equipo en el Planeta Rojo.

SAM realizará los análisis químicos que permitirán comprender cómo eran las condiciones climáticas y químicas en el pasado y con su información ayudará a armar un rompecabezas que permita dar respuesta a la interrogante ¿hubo vida en Marte?
Ante la duda de qué tipo de vida, Mahaffy sonríe de nuevo, pues esa es una de las incógnitas que generan más confusión. 

Aclara que no se trata de organismos complejos como los que existen en nuestro Planeta, más bien buscarán "huellas" químicas dejadas por nutrientes u organismos bacterianos en las rocas o el suelo del planeta.

"Hasta ahora, uno de los principales problemas que hemos tenido con las anteriores misiones a Marte es que las evidencias sobre la existencia de vida no han sido concluyentes", comenta. 

"Si viajas a otro planeta y quieres saber algo, tus datos deben ser completamente claros y no dejar lugar a dudas. Eso es lo que esperamos tener con SAM y Curiosity".

En su momento (1976), la misión 'Vikingo' desilusionó a muchos que esperaban el hallazgo de vida actual en Marte, lo que no quiere decir que fuera un fracaso, recuerda el investigador de la NASA.

Crear un laboratorio como SAM representó todo un reto, ya que en la Tierra no existe ningún tipo de ambiente que les permita simular de forma exacta los retos que presenta Marte.

Ahí es donde entró la experiencia del investigador mexicano, quien descubrió que el desierto de Atacama es un buen modelo de estudio.

"Navarro González está con nosotros desde 2004, cuando la NASA pidió proyectos y buscamos a los mejores investigadores. Él ha ayudado al diseño de los instrumentos y con investigación científica", señala Mahaffy.

ASÍ LO DIJO
"Ya sea aquí (en la NASA) o desde la UNAM, (Rafael) Navarro González será de gran ayuda al momento de interpretar los datos y saber si hemos alcanzado nuestros objetivos o no".

Paul Mahaffy, titular del proyecto SAM en el Centro Espacial Goddard

TABLA
Se busca científico mexicano 
Hace 20 años la NASA ofreció a Rafael Navarro, una plaza para crear robots autorreproducibles, él la rechazó y regresó a México.

Adscripción: Instituto de Ciencias Nucleares, UNAM

Experiencia: Es reconocido internacionalmente por identificar el desierto de Atacama como un análogo marciano en la Tierra; un proyecto de Terraformación del Planeta Rojo y estudios de contaminación ambiental.

Ha sido galardonado con premios como la medalla Alexander von Humboldt en 2009, por la Unión de Geociencias de Europa, y el Premio de Ciencias de la Tierra 2009 de la TWAS.
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